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Eliminación de termitas en Nules



Flitcontrol termitas

Termitas

Las termitas son insectos sociales que, pese a poder llegar a encontrarse en los focos infestados en gran número, pasan frecuentemente desapercibidas, de modo que su presencia solamente es diagnosticada en las fases avanzadas de infestación, cuando los daños producidos (maderas y otros materiales celulósicos) son ya importantes. Es entonces cuando se recurre al servicio de eliminación de terminas que ofrece Flitcontrol en Nules.

En el medio natural (bosques), las termitas y otros insectos xilófagos (carcomas mayores y menores) resultan sumamente beneficiosos en la medida en que contribuyen a la «regeneración» del bosque, destruyendo a sus componentes esenciales la madera procedente de árboles en descomposición.


Sin embargo, algunas especies de termitas han colonizado las ciudades, donde se las asocia con graves daños potenciales en madera (construcción, mobiliario...) y otros materiales celulósicos (papel...).


La especie más frecuente es la termita subterránea (reticulotermes spp: isóptera, rhinotermitidae). A diferencia de otras especies denominadas genéricamente «de maderas secas», aquellas se caracterizan por atacar madera con alto contenido de humedad, normalmente asociada a derrames o escapes de aguas de saneamiento.

Biología y hábitats

De modo análogo al caso de las hormigas, las termitas son insectos que forman sociedades complejas con división de trabajo. Cada función (reproducción, defensa, trabajo...) es asumida por un tipo morfológico denominado casta. En un termitero podemos encontrar: reina, rey, soldado, obrera y la fase de enjambrado alada.

Las termitas forman grandes nidos subterráneos denominados termiteros, en cuyo interior la pareja real (reina-rey) asegura la reproducción. Los soldados, provistos de fuertes cabezas armadas de largas mandíbulas, solo intervienen en defensa del termitero. Las obreras (que mantienen la potencialidad inhibida de reproducirse) se encargan de tareas básicas de mantenimiento del termitero, de su expansión y –especialmente– de buscar fuentes de alimentación (madera con elevada tasa de humedad).

Las termitas son muy sensibles a la sequedad, si necesitaran desplazarse en zonas expuestas, construirán (barro-saliva-...) unos túneles muy característicos desde el punto de vista diagnóstico.

El termitero crece (se expande) por incremento del número de componentes (obreras especialmente). En medio natural (bosque), el enjambrado en el que se diferencian formas aladas que escapan y forman otros termiteros es un medio importante de propagación. Esto puede ocurrir también en ciudad. Sin embargo, en medio urbano, el sistema de expansión más frecuente es la segregación o gemación. Cuando el termitero alcanza un tamaño suficientemente importante, la pareja real ya no es capaz de inhibir hormonalmente la capacidad reproductiva de las obreras y alguna de stas se transforma en reina e independiza para forma un termitero satélite.

Diagnóstico

Salvo intervención de técnicos especializados y capaces de detectar indicios tempranos de infestación, lo habitual es que la primera sospecha derive de la aparición de daños en madera, sobre todo rodapiés y mobiliario (húmedo) localizado en sótanos, rasantes, etc. No es raro que los no expertos piensen en daños producidos por carcomas. Resulta extraordinariamente frecuente que estos incidentes sean posteriores en el tiempo a problemas de inundaciones, roturas de conducciones de aguas fecales, etc..., por lo que a veces hay también antecedentes de problemas con ratas o con cucarachas negras.

En otras ocasiones, el diagnóstico es realizado cuando se produce la súbita salida en masa («emergencia») de termitas aladas que se asemejan vagamente a hormigas (las termitas son de color marrón muy claro y la fase alada es la única de color negro). Esta emergencia se produce a partir de un pequeño agujero del suelo, carpintería, etc. Esto podría ocurrir sobre todo en los meses de mayo a junio.

Obviamente, los profesionales son capaces de diagnosticar infestaciones a partir de otros indicios (túneles...) o por el aspecto característico de los daños que presenta la madera atacada.


En todo caso, y dado que las termitas pueden producir daños importantes (madera...), y que su tratamiento es absolutamente específico y puede resultar costoso, resulta crucial que toda sospecha sea confirmada por un técnico cualificado, que intentará recuperar insectos para su identificación precisa (morfología).

Prevención y control

En zonas conocidas por estar infestadas por termita subterránea, la prevención requiere adoptar medidas encaminadas a:
  • utilizar madera solo en ubicaciones inaccesibles a termitas, estableciendo «barreras» formadas por otros materiales (morteros, metales,...) entre el suelo y estas;
  • prevenir y controlar rápidamente fugas de agua;
  • gestionar adecuadamente residuos (madera y escombro de obra) procedentes de edificios infestados y declarar obligatoriamente todos los casos diagnosticados.
Este es el caso de algunos países donde las infestaciones urbanas han alcanzado un nivel importante.

En líneas generales, podría sugerirse:
  • evitar almacenar maderas (muebles viejos...) en sótanos húmedos;
  • en esos entonos, sustituir la carpintería de madera por su análoga en metal-plástico;
  • mantener en perfecto estado pozos, sumideros, bajantes sanitarias etc.;
  • poner rápidamente en manos de expertos cualquier caso dudoso o confirmado;
  • tratar adecuadamente los termiteros detectados.